Las Bahamas redoblan su apuesta por el mercado latinoamericano con una estrategia clara: mejorar la conectividad aérea y simplificar el acceso. Con un incremento en frecuencias de vuelo desde Panamá y la ventaja de no requerir visa para ingresar, el archipiélago se posiciona como una alternativa Caribeña accesible y diversa, que trasciende la oferta tradicional de Nassau.
Un puente aéreo desde Latinoamérica
La conectividad aérea entre América Latina y Las Bahamas da un salto significativo. Desde enero, Copa Airlines aumentó a seis los vuelos semanales que conectan el Hub de las Américas en Panamá con Nassau.
Esta ruta facilita el acceso desde países como Argentina, Brasil, Chile, Perú y Colombia. Representa una ventaja logística clave frente a las conexiones que requieren escalas en Estados Unidos.
La ventaja competitiva: acceso sin visa
Un diferencial decisivo para el viajero latinoamericano es la política de ingreso. El acceso a Las Bahamas no requiere visa para los ciudadanos de la región, a diferencia de los itinerarios que pasan por territorio estadounidense.
Esto elimina una barrera burocrática importante y simplifica la planificación del viaje, haciendo del archipiélago un destino Caribeño más atractivo y directo.
Requisitos claros y sencillos para el ingreso
El proceso migratorio es ágil, aunque deben cumplirse algunos requisitos básicos para el ingreso al país. Los viajeros deben presentar:
- Pasaporte con validez mínima de seis meses.
- Pasaje de ida y vuelta confirmado.
- Comprobante de alojamiento (voucher).
- Certificado internacional de vacunación contra la fiebre amarilla, emitido al menos 10 días antes.
No se exigen formularios digitales previos. La tramitación se completa con un formulario físico simple que se entrega a bordo del avión o al arribar al aeropuerto.
Más allá de Nassau: un archipiélago por descubrir
La propuesta de Las Bahamas se diversifica en sus 16 islas turísticas, cada una con una personalidad única. El destino invita a explorar experiencias distintas a las de su capital.
Eleuthera, a solo 15 minutos de vuelo de Nassau, es famosa por sus espectaculares playas de arena rosada y aguas turquesas. Es el paraíso para quienes buscan paisajes únicos y absoluta tranquilidad.
Freeport: accesibilidad y naturaleza en Gran Bahama
Freeport, en la isla Gran Bahama, se presenta como la opción con una hotelería más accesible. Especialmente popular por sus resorts all inclusive, formato muy valorado por el mercado latinoamericano.
Aquí los visitantes pueden explorar el Parque Nacional Lucayan y relajarse en la famosa Gold Rock Beach, conocida por sus aguas someras y extensos bancos de arena.
Un Caribe auténtico y con menor masificación
El gran atractivo de muchas de las islas bahameñas es su bajo nivel de masificación. Esto permite a los visitantes disfrutar de playas vírgenes y una sensación de descubrimiento.
En un mercado donde la autenticidad y la exclusividad son valoradas, este aspecto posiciona a Las Bahamas como un destino premium dentro del Caribe.
Información práctica para el viajero
Planificar un viaje es más fácil con datos claros. El idioma oficial es el inglés, pero en las zonas turísticas es común encontrar personal que habla español.
La moneda local es el dólar bahameño, que tiene paridad 1 a 1 con el dólar estadounidense. Se aceptan tarjetas de crédito ampliamente en Nassau y Freeport, pero se recomienda llevar efectivo para visitar las islas menores.
Cultura y mejor época para visitar
El evento cultural por excelencia es el Festival de Junkanoo, una explosión de color, música y danza que tiene lugar el 26 de diciembre y el 1 de enero.
La temporada alta va de diciembre a abril, más julio. Mayo y junio se consideran media temporada, mientras que septiembre y octubre ofrecen la temporada baja con tarifas más convenientes. Toda la información oficial para planificar la visita está disponible en el portal bahamas.com.

