Armando de la Garza
Una avería en la red de transmisión de 220 kV entre Matanzas y Cienfuegos desencadenó la desconexión total del suministro en medio de la severa crisis de combustible.
Las autoridades advierten que, a pesar de la interconexión de todas las provincias, las afectaciones eléctricas continúan debido al déficit de generación.
LA HABANA, Cuba — Tras unas 32 horas de labor continua, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) informó el restablecimiento del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y la interconexión de todas las provincias del país, luego de registrarse el octavo apagón general en la isla en lo que va de 2026.
El incidente generalizado se originó este viernes a raíz de una avería grave en una línea de transmisión de 220 kilovoltios que enlaza las provincias de Matanzas y Cienfuegos. Esta falla provocó una desconexión en cadena, un escenario agravado por la inestabilidad meteorológica y el crónico déficit de combustible que afecta al país caribeño.
Un proceso complejo y secuencial
Lisner Cruz, jefe de operaciones del despacho de carga de la UNE, calificó el proceso de reconexión como “muy difícil”. Detalló que las maniobras debieron realizarse de manera secuencial, energizando las subestaciones de cada territorio de forma paulatina para articular nuevamente toda la red.
Cruz señaló que el país carece actualmente del combustible necesario para sostener la generación termoeléctrica tradicional. Para lograr la sincronización, el sistema dependió exclusivamente de los bloques térmicos operativos, sistemas de generación con crudo y gas nacional, y el aporte de la energía fotovoltaica, cuya capacidad también se vio mermada por condiciones climáticas adversas.
Crisis energética estructural
El restablecimiento del SEN en Cuba constituye un procedimiento técnico complejo que suele prolongarse por más de treinta horas. El objetivo prioritario de este protocolo es suministrar corriente de manera estable a las centrales termoeléctricas —el pilar fundamental de la generación en la isla— para que recuperen su capacidad de producción a gran escala y comiencen a satisfacer la demanda nacional.
Con este episodio, Cuba acumula ocho apagones generales en lo que va de año y un total de trece en los últimos dos años. Esta persistente crisis energética responde a la obsolescencia de su infraestructura eléctrica, una situación que se ha visto severamente recrudecida por las restricciones en las importaciones de petróleo hacia la isla.
A pesar de que el sistema de transmisión se encuentra nuevamente energizado, las autoridades de la UNE advirtieron que las afectaciones en el servicio se mantendrán de forma severa mientras no se estabilice el suministro de combustible para la generación base.

